miércoles 8 de julio de 2009

Tommy Hilfiger: él se lo guisa, él se lo come

Yo creo que a estas alturas no hace falta decir que Tommy Hilfiger se la suda mogollón a todo aquel que siga la moda. No es un diseñador valorado porque es muy comercial y eso parece que a la gente no le va -la moda y la música van muy relacionadas y todo lo que huela a underground nos gusta más que a un tonto un lápiz, aunque sea una mierda- y en España todo el mundo lo asocia con los sectores más derechistas del país porque la marca se vende mayormente en el colmao de Isidoro (Raquel Gratis Total dixit). Además su producto se sitúa a mitad de camino entre el pret-à-porter de nivel y las segundas líneas de grandes marcas, sus colonias son morralla y hechas para un consumidor/a cuya edad ronda entre los 12 y los 25 años, sus supuestas declaraciones donde ponía a caer de un burro a los negros que compraban su ropa no hacen nada a su favor, ...
A Tommy Hilfiger, ese señor que saldría de mezclar a la Warhol de los 80 (cuando parecía de cera) y un ejecutivo de Wall Street en una batidora de vaso (americana, por supuesto), le pega el título del post lo que nadie sabe porque él se lo dice todo, no necesita de alabadores que le filtren la información o le laman bien el culo. Eso se demuestra con frases suyas como: "Los cuatro mejores diseñadores americanos de ropa son Ralph Lauren, Perry Ellis, Calvin Klein y Tommy Hilfiger". Esta afirmación parece descabellada al principio (por compararse con Ralph Lauren, básicamente) pero no lo es tanto, como muchos otros Tommy Hilfiger representa el sueño americano. En menos de veinticinco años ha creado una firma de la nada que la conoce todo dios, desde el que sigue la moda hasta el que no se interesa por ella lo más mínimo. Y lo que me pregunto yo es: ¿Cómo ha conseguido subir Tommy Hilfiger tan pronto si su ropa no la meten en editoriales, ni siquiera en la típica sección de revista de moda tipo "compras económicas"? La respuesta es buen marketing (mete siempre publicidad en revistas, desde Vogue hasta un suplemento dominical) y olfato para saber lo que quiere el gran público (que es muy cabrón muchas veces, como con Lacroix).
La forma que Tommy lleva su firma la valoro enormemente, algunos ejemplos de este tipo pueden ser Carolina Herrera o Cavalli. Está muy bien ser una persona nacida para la moda y que no te cueste nada firmar una colección soberbia como el desfile manicomio de Lee McQueen del 2001 pero para la moda es indispensable tener buen olfato para los negocios y todo lo que huela a dinero, o si no rodearte de alguien que sea así. Si no te puede pasar lo que a Martin Margiela, Christian Lacroix o Olivier Theyskens, grandes talentos pero por mantenerse coherentes o por mala suerte no realizan cosas aceptadas por un consumidor masivo y al final pasa lo que pasa: uno está bajo el yugo de Renzo Rosso, el otro con la soga al cuello (su situación me da mucha pena, si fuese millonario mantendría a flote su firma pese a perderlo todo) y otro con mucho talento pero leyendo en su casa a Lord Byron porque maison que pisa, maison que le echa. Me estoy liando mucho y no digo la razón por la que me he decidido a hablar de Tommy Hilfiger: me flipa la campaña que ha realizado para este verano. Lo peor es que esta campaña puede que haya pasado desapercibida para la gente que ama la moda por los prejuicios contra Tommy Hilfiger, que he enúmerado anteriormente. Hay que quitarse las ataduras y si te gusta esa campaña pues te gusta, si te gusta Sálvame -esa mezcla de A tu lado y Tomate pero que mola mil por haber recuperado a Tamara y porque son malos de verdad, no malos de fachada tipo Sé lo que hicisteis- más de lo mismo.

Como todos sabemos, las campañas de verano ahora las descubres cuando estás inmerso en las compras navideñas y las de invierno antes de irse uno a sus vacaciones estivales. Con esta campaña no me pasó nada de eso, la descubrí al abrir el especial moda hombre de EPS y me encantó. Y me encanta que sea una campaña compuesta por bastantes fotos y que se ha visto mucho por las ciudades en vallas publicitarias, eso me gusta mucho porque si haces una campaña es para hacerla de varias fotos y que tengas una gran red de distribución, no solo vas a hacer un par de fotos que no salgan más allá de TFS. En concreto, con la foto que abre el post descubrí la campaña y es que me parece una maravilla, una foto de manual: la mesa lacada en rojo, ese tío bueno que me pone a mil, la fabulosa combinación de colores, la chica del biquini del fondo algo difuminada, ... Esa campaña me recuerda a la fotografía de Slim Aarons (lo descubrí por Carlos García-Calvo) por el estilo americano, por esa luz que destella toda la campaña, porque en cuanto la ves te remontas a la California de los 50 y 60, por las fabulosas combinaciones de colores, ...

Es esa California de los años esplendorosos, cuando te encontrabas a verdaderas estrellas acicaladas a primera hora de la mañana como si fueran a tomar un cóctel, aunque en esa campaña no es la California de mujeres con brazaletes a lo Kenneth Jay Lane. Es todo mucho más relajado y me encanta, las combinaciones entre los colores de las toallas o la sombrilla estarán muy premeditadas pero da el aspecto de total naturalidad y además la campaña te cuenta una historia: Un elenco de actores guapos preparando en California una película ambientada en la sociedad californiana, donde ricos de cuna y nuevas estrellas se mezclan. En la campaña se representan situaciones como la lectura del guión y las distintas situaciones de la película como un baño en la piscina, un trago al final de la tarde, una escapada, ... Es tan simple que me ha cautivado aunque uno de los motivos más importantes es uno de los hombres de la campaña y también la modelo principal, Shanan Click, que a mí me gusta mucho de siempre porque es guapa y entre tanto alien o chicuelas con cara de renacuajo se agradece. El modelo me pone a cien (me parece de lo mejorcito salido de la última hornada, junto al de Guess) y que si no me equivoco sale en un editorial del último Vogue Hommes International posando con ropa de color rosa y haciendo situaciones un poco tontas como encender una fogata a santo de qué; sinceramente lo bueno es que se despelota y enseña un pecho de infarto, con vello y que no está trabajado excesivamente.
Lo curioso de esta campaña es que está fotografiada por el mismo hombre que realiza las campañas de Lacoste, esas campañas horribles donde todos pegan saltos para desgastar la cantidad de dulces (por lo cursi de la campaña, digo) que se han zampado previamente; todos los fotógrafos son capaces de hacer lo mejor y lo peor. También me recuerda a ese costumbrismo americano que, desde Ralph Lauren hasta Guess, han cultivado tanto las firmas americanas en sus campañas y que Vogue USA ha exprimido tanto pero tampoco sin llegar a saturar; los fotógrafos que han hecho posible eso son: Arthur Elgort (dios) y Bruce Weber (redios). Aunque parezca que no, Anna se preocupa lo mismo por una lectora que vive en pleno Park Avenue o Upper East Side como la que vive en una granja de Wisconsin y que compra la revista en el autoservicio más cercano o una conservadora de Arkansas. Esto demuestra que en un mismo número te encuentres un editorial en exteriores que pueda parecer que las modelos están en pleno Soho (aunque en realidad estén en un decorado ficticio en L.A, porque Meisel no se mueve de allí) o un editorial de Weber con Lara Stone y Morgan Freeman haciendo actividades cotidianas como una mujer que vive entre "Los Angeles y Nueva York, esa tierra llamada America". Puede que sea patriotismo pero a mí me encantaría que Vogue España de una vez por todas realizara editoriales en sitios identificables de España, desde Castilla hasta el paraje mediterráneo. En este pack no incluyo a Vogue París (ya lo dice la "atormentada" Carine, solo la comprenden en París) y Vogue Italia (que ya lo ves hasta en las portadas, las pocas palabras que tienen van escritas en inglés).
Y gracias a la campaña descubrí la colección, yo las colecciones de Hilfiger no las he mirado jamás porque como es NY uno no está al loro. A partir de ahora creo que voy a estar un poquitín pendiente porque me parece muy buena. Es un ejemplo de funcionalidad y comodidad ... vamos, América en estado puro. Me encanta también porque es una colección de verano con todas las letras: es muy de vacaciones porque hay vestidos ligeros, trench de algo de abrigo por si llueve y todo con una apariencia que dan ganas de tocarlo. Estoy harto de colecciones de verano que parecen más bien de invierno, está claro que el cambio climático se está produciendo y muchas veces parece que ni sabes en la estación que estás pero esto la moda no lo debería aplicar todavía. Eso lo digo por el horror de colección de Balenciaga para el verano 2009, menos mal que Nicolas ha rectificado y ha hecho una colección para el invierno de 10. Además yo flipo con las combinaciones nuevas que me ha enseñado esa colección, dejamos el blanco y negro de la parte de hombre (que es muy para ejecutivo de Wall Street) para centrarnos en esos beiges combinados con ese naranja butano al que han reducido un poco su viveza. Los vestidos que llevan Marina Pérez y Anja Rubik (en la época de ese desfile todavía se comía su única comida, su media manzana diaria) me parecen maravillosos, ese tejido del vestido de Marina (parece un tejido con apariencia de seda) me parece un prodigio y los de Anja y Vlada ni te cuento. Parece que muchas veces se nos olvida la finalidad de la ropa: vestirte y que lo que lleves te favorezca. Eso al menos lo cumple Tommy Hilfiger.


Me encanta el último disco de La Prohibida, únicamente había escuchado Amor eléctrico y algunas otras canciones que hizo antes de sacar su primer disco. El disco me parece muy bueno, es muy años 60 por el rollo espacial ruso con los cosmonautas, el cardado de la peluca que luce en la portada es muy América, las letras donde mezcla la química, el mundo espacial y la física con el amor también. Vamos, que me encanta.
¿Os ha gustado la última colección de costura de Christian Dior? A mí me ha dejado frío, algo que nunca me había pasado con Galliano. Ahora no se puede decir que John no es coherente con el legado de Monsieur Dior pero estoy harto de tanta chaqueta Bar y tanto amaneramiento.

lunes 29 de junio de 2009

Lo sencillo nunca fue moderno; lo moderno siempre es futurista; el futurismo siempre es glitter (Nena, que te lo crees tú)

Hay tantas visiones sobre la modernidad como ciudadanos tiene el mundo. Para algunos lo moderno es ir de ambiguo por la vida y vestirse como Bowie en los 70 o la Fanny McNamara (cuyo último disco es horrible y a la que parafraseo para el título) en los 80; es el modernerío tipo Nylon, Dazed & Confused, Neo2, ... Para otros, lo vanguardista es vivir en una casa que parezca un laboratorio (lo más astringente y antihogar del mundo) y vestirse con prendas de Margiela o Yamamoto tres tallas más grandes a la suya; amberianas de toda la vida de dios o esas que compran obras de arte del nuevo artista ensalzado para venderlas tres años más tarde por una sustanciosa suma de dinero. También tenemos a esas personas que pasan completamente de aquello que sale al momento y para ellos el "¡qué moderno!" es aquella tendencia que se instala en la calle al año de salir y tal. Hay otras tantas categorías dentro de la gran tribu urbana modernil pero finalmente pasaré a la última categoría, esos que pasan de ser moderno simplemente porque son unos clásicos de la vida o porque no les da la gana ser moderno y estar arrepintiendose al cabo de unos años de abrazar tal corriente o de haber hecho tal cosa por estar de moda.

Pese a la disparidad de opiniones, todos coinciden en lo mismo: considerar que lo moderno va relacionado con la juventud. Y eso señores, es un error garrafal. Debido a considerar moderno lo joven, nos han metido todas las mierdas que nos han metido. Ocurrió, ocurre y por desgracia seguirá ocurriendo. En mi opinión la modernidad no va relacionada con la juventud, ni con la talla de ropa que tengas o la gama de pintalabios que uses. Uno tiene claro en parte lo que es la modernidad pero en realidad es muy difusa, como la elegancia. Lo bueno de la falsa modernidad es que es muy fácil de detectarla porque suele ir relacionada con pretenciosidad. Bastante más moderna puede ser una Carmen de Mairena con sus sesenta años que toda la fauna que se hace llamar la Removida (¡cuánta originalidad!) y cosas por el estilo. Habría matado por ver desde mi televisión imágenes de la fiesta que organizaron Luis Venegas y el crío que le acompaña siempre; Carmen seguramente estaba bebiendo como una esponja, haciendo lo que le daba la gana (no digo del parrús, porque no) y diciendo sus rimas que se le ocurren al momento, ripios mucho más modernos, gamberros y divertidos que todos esos niños intentando epatar sin ningún éxito.
Y ahora llego a un punto en el que creo que no sé de verdad qué es lo moderno, como antes. Si me guío por la definición de cualquier diccionario, veré que lo moderno es aquello acorde a la época actual o contemporáneo y personalmente no me guío por eso. No sé si confundo verdadera modernidad con perdurabilidad o qué se yo pero para mí lo realmente moderno es aquello que pasa el estadio de la novedad, de la moda y llega a convertirse en moderno para la posteridad, algo que vuelvas a ver dentro de sesenta años y pienses "joder, ¡qué moderno!". Esto se aplica por ejemplo a un Fortuny de hace 90 años, un proyecto de arquitectura de Le Corbusier o un sastre de Armani de hace 30 años, entre otras cosas.

La modernidad es muy bipolar y ambivalente, no puede ser más amplia pero a la vez es limitadísima; llegar a ser moderno y novedoso es muy fácil pero más fácil es dejar de ser moderno y convertirte en un juguete roto. Aunque yo también en esto soy muy contradictorio -lo odio, pero lo soy- y venero a gente que siempre está a expensas de la modernidad como Karl Lagerfeld o Alaska- la crítica que realizó El País de su concierto era de todo menos crítica aunque ella por lo menos no se toma la rabieta a lo Pedro, por desgracia El País cada día se parece más a los periódicos de derechas por su simplicidad al criticar un determinado tema-, yo es que aunque pueda parecer muy clásico me quedo embobado viendo igualmente un Ralph Lauren que un Margiela o un Haider Ackermann. Os preguntaréis por qué estoy soltando todos estos aforismos sobre la modernidad y la razón es muy sencilla: el haber leído el otro día en el blog del Señor Quinquillero una de las declaraciones de Valentino sobre la modernidad en una entrevista hecha por Warhol (le adoro aunque sea el artífice de la modernidad mal entendida), que sale en el libro de Valentino Garavani realizado por Taschen (que como soy tonto, no tengo todavía). Decía algo como que la modernidad era una cosa muy jóven y muy fashion victim, declaración con la que estoy en desacuerdo y por eso me decidí a hacer el post porque también estoy harto de esos niños pera considerados como la quintaesencia de la modernidad y que son morralla. En cuanto a la declaración, era una cosa normal viniendo de Valentino (él esta en la última clasificación, los que pasan de la modernidad por ser unos clásicos de la vida) y esa fue la razón de retomar el blog otra vez (a ver si dura) y dejar atrás este letargo mantenido por ser un vago, estar saturado de todo, porque en el trabajo me controlan y porque en primavera/verano a uno le apetece mas irse por ahí que estar metidito en un casa con un ordenador. Y sin más dilación, una sucesión de personajes que cumplen a la perfección lo que yo creo que es modernidad bien entendida. Depende de como me pille el ánimo, los desarrollaré en sucesivos post. A los que me sigan leyendo podrán hacer seguramente nuevos hallazos y algunos les podrán parecer la antítesis de la modernidad y tal pero no hay que olvidarse que la modernidad es un concepto totalmente individual. VOLUMEN I.
Pitita Ridruejo: La venero y creo que ya lo he dicho un millón de veces, está en mi particular altar de iconos junto a Neil Tennant, David Bowie, Julieta Serrano, Penélope, Meryl Streep, Liz Tilberis, Grace Coddington, Carmina Ordoñez, June y Helmut Newton, Carlos Berlanga, ... Entre la cantidad de virtudes que tiene esta señora (parecerá que la quiero canonizar, desde luego se lo merece más que muchos santos) destaca que Pitita gusta a todos porque está por encima del bien o del mal, ya que respeta a todo el mundo (algo que por desgracia se está perdiendo). Pititia le puede gustar tanto a una moderna del HM como a una señora rancia y enjoyada del Barrio de Salamanca (las adoro).
Aunque lo mejor que tiene Pitita es que por mucho que te cuente lo mismo nunca cansa, tiene una habilidad a la hora de expresarse que hace que todo lo que te cuente (lo conozcas o no) te resulte novedoso y te quedes en un limbo maravilloso tras leer declaraciones suyas u oirla decir algo. Esto lo podéis comprobar en la entrevista del maravilloso número de junio de Vogue España donde Pitita se queda con todos y te deja maravillado porque nadie puede mezclar a la perfección temas relacionados con Dalí, Fellini, Warhol y con su celebrities de Muchachada Nui. Que reconozca que no podía parar de reírse tras verlo hace que me guste aún más, y es que me lo creo porque a Pitita se la nota sinceridad pese al artificio de su peinado (mayor en los 80, en plena fase Umbral) y como toda buena elegante es muy natural. Ese reportaje, que a mucha gente le parecerá como de Telva, creo que está magníficamente hecho pero la selección de algunas mujeres es errónea porque las únicas que en mi opinión poseen elegancia son la propia Esperanza (Ridruejo, no la Aguirre), Sonsoles Díez de Rivera y Marisa (Yordi) de Borbón.

En España se ha llegado a un punto en el que cualquier mujer que supere la barrera de los 55 y sea de la alta sociedad se la considera elegante pero eso es un error garrafal, tan elegante puede ser una mujer con 80 años como con 25 años y no va en relación con la posición social. Por eso ni Beatriz de Orleáns o la de los Suarez son elegantes, pueden ser mujeres que visten más o menos bien, que son chic o tienen allure pero en realidad no tienen esa cualidad de elegantes, lo mismo le pasa a Naty Abascal (menos más que no la metieron en el pack). Yo habría añadido a Aline Griffith, a la Duquesa de Fernandina, a la Condesa de la Maza o a la hermana de Natividad (la gran Ana María Abascal) pero como no trabajo en Vogue, me callo.
Me estoy yendo por los cerros de Úbeda y no digo la razón por la que he incluido a Pitita en esto de la modernidad pero es muy sencilla: por defender sus ideas religiosas referentes a las apariciones marianas y pasar de todo aquel que la tome como la loca de turno. A mí no me gustan nada los integrismos religiosos pero tampoco soporto a la gente que huye como de la peste de alguien porque simplemente sea creyente, parece mentira que una señora de ochenta años tenga que venir a darles sopas con honda a unos y otros sobre el tema, aportando la tolerancia y el respeto que normalmente faltan cuando se tocan estas cuestiones. Como se ve perfectamente, Pitita es muy conservadora pero respetuosa y educada con todo el mundo que no piense como ella; ese estilo sería el que le faltaría por ejemplo a la derecha de este país. Podrían coger como asesor político a alguien con esas cualidades de Pitita en vez de hacer una campaña electoral pobre (igual que la ideada por la Pajín para el PSOE) y donde tanto decir que faltan medidas pero sin proponer ni una, al final parece que va a tener razón la infame Rosa Díez (¡viva la demagogia!). Y respecto a Esperanza, que vale un potosí y hace replantearme mi fe al ver cómo alguien se puede recuperar y estar así de bien con lo que le pasó hace unos años.

Giorgio Armani: Y ahora llegamos a uno de esos puntos de inflexión sobre la modernidad: cuando alguien ha sido muy moderno y lo que ha creado ha supuesto una revolución pero a medida que cumple años es desdeñado por (casi) todo el mundo, pese a que su revolución se sigue viendo en el vestir de nuestros días. A mí me hace gracia cuando oigo a mucha gente (especialmente a conocidos/as míos/as que en realidad no les gusta la moda, sino el estilismo) que Armani es un vendido o que no entienden por qué está ahí partiendo la pana, vendiendo un montón y haciendo lo que le da la gana sin estar amparado por un holding pero la razón es muy simple: es una leyenda que entiende a la perfección cómo va el negocio de la moda. Además cuando se ponen pesaditas con el tema y sacan a relucir lo de que Armani ahora es solo ropa para futbolistas o colonias me entran ganas de decir: "Mira bonita, el blazer arremangado y con hombreras que te da por llevar últimamente no es obra y gracia de Decarnín para Balmain o de Alexander Wang, el artífice de todo ello fue Armani a finales de los 70 y primeros 80 con su nuevo look de ejecutiva”.

Si te pones a pensarlo bien, la última gran revolución en el vestir es consecuencia de Armani; Helmut Lang (¡¡¡vuelve!!!) estuvo a un tras de conseguirlo pero Miuccia Prada (esa grande pero a la vez tan zorra) nos lo fulminó y nos joderemos hasta que salga otro nuevo genio capaz de hacer eso. Yo creo que en la actualidad hay diseñadores estupendos (McQueen, Elbaz, Simmons, Tiscci, Ghesquière, ...) pero ninguno ha conseguido sacarse de la manga un look totalmente innovador que sea adoptado tanto por hombres como mujeres que viven la vida, tienen granos y no están encima de una pasarela o en el infrapeso; Slimane se puede decir que casi lo consiguió con hombres pero dejémoslo. Lo de Armani es increíble, ves publicidad de principios de los 80 protagonizada por Gia Carangi y la ropa está hecha para que la puedas seguir vistiendo ahora. A menos de seis meses para que finalize una década hay que ir haciendo balance y si antes tenía mucho respeto por Armani, ahora más todavía por ese simple motivo y por las pedazo campañas que hace, como la de este invierno. La campaña con Raquel Zimmerman es un auténtico prodigio y a la vez es muy simple porque no hay nada tipo atrezzo que te distraiga de la ropa, solo unas luces bien colocadas y un retoque a la foto; ahí es donde se ve la genialidad de tu equipo y de Mert & Marcus (que a veces me encantan y otras no tanto) para hacer una campaña de manual si nada que te distraiga y con una simple mirada al vacío. Por si acaso la peña dice que esta campaña es el enésimo encasillamiento (con Giorgio la gente lo confunde con coherencia) de Armani en los últimos tres años porque siempre son en blanco y negro, con un retoque y tal, dejo la campaña de verano 2005 con Karen Elson y Missy (Elliot) Rayder. Un simple mobiliario (seguramente de su línea Armani Casa) y unas actitudes de mujer solitaria que se muestra gozosa de lo bella que es y de lo bien que le sienta una prenda Armani hacen mucho pero no os equivoquéis, el protagonismo es de esos vestidos cortados tan bien.

Gracias por los apoyos por parte de comentarios en el blog para que volviera a publicar pero el trabajo es lo que tiene. Además, a mí me gusta currarme los posts y no hacer cortapegas de noticias de moda, para eso ya tenemos The Fashion Spot o las agencias de información.

Me encanta que por fin la gente se de cuenta de que a Carlos Berlanga se le debería dar un homenaje de verdad y en un Guirigay de hace unas semanas dedicado a él, uno se entera de que va a haber una exposición en homenaje a él con dibujos suyos -el cartel de Matador es suyo, lo poco que vale de la película junto a la opusina encarnada por Julieta Serrano y Lampreave- o que se le vaya a hacer un disco homenaje que dicen que saldrá para enero y donde intervienen Fangoria -no me gusta la incomodidad con que hablan de Carlos, Benavente o Curra, empollándose tanto a Warhol se han aplicado hasta su visión de la nostalgia-, la Fanny y supongo que también Astrud, lo que queda de La Buena Vida, Chico y Chica, ...

sábado 2 de mayo de 2009

No es oro todo lo que reluce (y nunca mejor dicho)

Yo creo que con las joyas me pasa lo mismo que con las pieles, que si no son auténticas y de un material excelente no me gustan. Sinceramente, donde se ponga un abrigo de visón, cuero o astracán con su lustre y su piel brillante o un buen collar y sortija con sus diamantes extraídos en Africa pero montadas en Amberes que se quite tó lo demás; suena muy a adaptación de frase de Rossy de Palma en Kika, muy de sobrado de la vida y muy de todo pero no hay otra forma de expresarlo. Por mucho que ahora haya bisutería divina que pase por un joyón de Victoire de Castellane para Dior o que la encargada de las joyas de Vuitton diga que manda los minerales a la mierda y que para ella el plástico va a dominar las joyas del S. XXI, dame piedras y me tendrás feliz (esto es muy Marina Danko). No es cuestión de esnobismo ni de que si fuera mujer me disgustaría estar con el reconcome que puede generar el llevar un abrigo o una sortija que todo el mundo cree que es verdadera pero en realidad es más falsa que la maricona mala que estuvo en el pasado OT y se fue a Supervivientes, es que sinceramente hay cosas hechas por firmas de bisutería o de joyería de segunda que son muy pretenciosas; te las meten con la etiqueta de muy "modernas" y se caen con todo el equipo. Yo creo que da hasta igual lo horribles que son las piezas que crean, lo peor es lo que he dicho antes.
De este tipo de firmas hay muchas (Rebecca, Breil, ...) pero me voy a centrar especialmente en dos: Pandora y Uno de cincuenta. Estoy hasta los huevos de esas pulseritas con abalorios de piedras semipreciosas o con animalitos hechos en plata de ley que parecen pulseras de niña que hace la comunión y ya piensa en unirse a las juventudes del PP pero lo peor es que el público potencial (siento generalizar) no es ese: son madres de familia con mechas, bronceado y bolsos de logos de la segunda línea de Carolina Herrera; a ésta se la perdona por la firma principal y porque Carolina está por encima del bien o del mal. Lo peor es que esta tendencia es hasta más contagiosa que la pandemia de gripe porcina (¡que jartura, madre!) porque muchos hombres las llevan desde que al Jose Mari Aznar le vino la crisis de los cinquentaipico y le dió por reciclar su imagen dejándose el pelo largo, poniéndose pulseras, haciendose cientos de series de abdominales diariamente, ..., para dejar atrás esos años en los que era (y sigue siendo) más represor que todos los dictadores que subieron al poder durante el siglo XX; lo gracioso es que esto ya se vió con Jaime de Marichalar hace casi una década (personaje al que seguramente estos hombres tachan de mariconazo). El caso de Uno de 50 es todavía peor por las piezas de metacrilato con cuero o plata, adoro la plata mexicana y unos brazaletes de plata bien repujados (a ser posible llevados por una mujer vestida enteramente de negro) pero de ese estilo no. Son horribles sus campañas, sus anillos que son muy modernos pero que se parecen a los anillos de las maestras pegacapones del Franquismo, ..., aunque peor aún es su concepto de "supuesta exclusividad" con esas piezas tan limitadas y tal. Yo no entiendo la cuestión de la exclusividad porque Lotus, Viceroy y demás marcas de clase media hacen cosas calcadas; parece lo mismo que esas grandes empresas tipo Danone que hacen productos lácteos iguales a los suyos para marcas blancas o la marca propia de una determinada cadena de hipermercados. Prefiero hasta una pieza de joyería de lo peor como las que se pone Cristina La Veneno (deben dar hasta alergia esas joyas) antes que esas cosas pero tranquilas, no todo el monte es orégano y hay una firma de bisutería que será la salvación para todas esas mujeres que se mueren por las joyas opulentas estilo Cartier pero no tienen un marido forrado ni parné para comprarlas; la solución es Kenneth Jay Lane.
Kenneth Jay Lane mola cantidad porque en lo único que se puede parecer a las firmas nombradas antes es que también hace bisutería, en lo demás hay un mundo de por medio. A mí es que Kenneth Jay Lane me parece una firma mucho más original y creativa que otras firmas de joyería de alta gama, Damiani por ejemplo, sin necesidad de tener un material de primerísima calidad que ayuda lo que nadie sabe. Hay una imaginación grandísima a la hora de realizar esos brazaletes con esmalte que imitan corales o turquesas, animales, brazaletes estilo serpiente que se enroscan por el brazo, ... Yo creo que Cavalli se inspiró mucho en Kenneth en la joyería de la temporada invierno 2006; colección chulísima pero bizarrísima al mezclar inspiración en Poiret con su horterismo habitual y los ochentas neoyorkinos o parisinos estilo Guy Bourdin. La gente no se equivoca al afirmar que Kenneth Jay Lane es uno de los tres grandes joyeros del S.XX y es que lo suyo fue una revolución al incorporar el plástico a diseños de joyería y lograr llevarse de calle a todas las pititas, socialités o gurús de la moda con unas piezas que por los materiales empleados tenían todas las papeletas de que las mandaran a la mierda. Emplean unos esmaltes que dan a las piezas un aspecto maravilloso y, a no ser que te pongas a pegarle un bocao a la joya en cuestión en plan gitano o seas un verdadero experto en gemología, puede que te cueste un poquito ver que son de oro del que caga el moro (¡qué expresión tan poco fina pero qué sincera!). A mí me flipa el estilo de las piezas, son una mezcla de exceso pero bien llevado: la inspiración en el estilo Hollywood Regency de Tony Duquette se mezcla con referencias a joyas de Cartier inspiradas en la opulencia de los maharajás, la suntuosidad de las joyas del Antiguo Egipto, los imperios azteca y maya, Africa, ..., aunque especialmente yo veo muchas referencias a esas estrellas glamourosas y excesivas del Hollywood de los cuarenta y especialmente de los cincuenta. A mí es ver las piezas de Kenneth Jay Lane y pensar que es lo que se matarían por comprar verdaderas estrellas como Liz Taylor, Gina, Sara Montiel, Maria Félix, Joan Crawford, ..., si no tuvieran posibles para comprarse joyones con sus piedras preciosas bien engarzadas. Aunque da igual, mujeres con posibles o sin posibles se morían por sus cosas y lo siguen haciendo. Son joyas que las mujeres deben llevar con una manicura con unas uñas bien largas (tipo reptil para las atrevidas) y pintadas en una gama de colores fuertes, para este tipo de joyas es impensable llevar las uñas pintadas en tonos pastel o una manicura francesa con ese barniz tan horrible y el blanco en la uña.
Curiosamente, sus comienzos no estuvieron relacionados con el mundo de la joyería y no es de esos joyeros que forjan su andadura en un taller. Kenneth comenzó en moda pero en tareas de otro tipo: trabajó en Vogue USA en la era pre-dirección de Vreeland, se dedicó a hacer zapatos para firmas norteamericanas y para Dior a finales de los 50 y primeros 60, hasta que en el 63 se produce la creación de Kenneth Jay Lane como firma de bisutería. Él ya sentía fascinación por las joyas y todo lo que brillara porque en sus zapatos siempre había aplicaciones de todo tipo, la dedicación futura a la rama de la joyería ya se intuía. Por si acaso él siguió trabajando en el diseño de zapatos pero eso al final lo tuvo que dejar porque la joyería llegó a ser un éxito, vendían muchísimo, los grandes almacenes pedían cada vez más genero, tenía buena aceptación en la calle, Vreeland adoraba sus piezas, se llevó de calle a todas las socialités del NY de los 60 (Nan Kempner, cisnes de Capote, ...). Desgraciadamente, Daisy Fellowes murió un año antes de la creación de Kenneth Jay Lane como firma de joyería pero yo creo que se hubiera muerto por poseer esas piezas y es que su amiga Wallis Simpson cayó rendida y se dice que está enterrada con una de sus piezas. Lo suyo es una revolución y a la vez una democratización de la alta joyería, consiguió que la ricachona y la mujer de clase media-alta se murieran por sus brazaletes, collares, anillos, ..., y lo mejor de todo es que ambas se podían permitirse comprarlas. Como él decía: "Toda mujer se quiere sentir como una Cenicienta cuando se pone unas joyas y parecer que está en el baile con los zapatos de cristal cuando en realidad no lo está".
Su forma de realizar las piezas denotaba que a eso no se había dedicado jamás, sus primeras joyas fueron realizadas a base de ir incorporando piezas a brazaletes comprados en un mercado pero fue adquiriendo más técnica y realizaba los modelos en cera para posteriormente realizarse en plástico en las fábricas. Curiosamente, Kenneth nunca ha trabajado con materiales de alta calidad y eso que dice que le han tentado varias veces pero él se negó, ni siquiera hacía falta porque es ver piezas suyas como las que realizó para Nan Kempner (íntima suya y mariliendre de diseñadores como la que más), unos brazaletes chulísimos que luce Diana Vreeland en una foto tomada por Bob Colacello, ..., y caerte de culo. También hay una foto mítica de Jackie Kennedy con un collar del que un pequeño John John tira, me parece que es de las primeras piezas de Kenneth. En el 69 la firma formaba parte de uno de los primeros holdings de moda (en el que estaba también Valentino) pero finalmente el proyecto se va a la mierda y supongo que también saldría bastante mal como Valentino, que tuvo otra caída por el estilo en los 90. Los 80 y 90 transcurren trabajando, yendo de fiesta por NY y recibiendo merecidísimos reconocimientos con exposiciones, premios y hasta un libro en el que se recoge toda la trayectoria y una portada chulísima con un enorme collar realizado a base de juntar piezas y más piezas de bisutería. Finalmente muere su intimísima Nan y ha cambiado la imagen de la casa totalmente porque las verdaderas socialités que se mataban por sus diseños han sido reemplazadas por simulacros de estrella tipo Hilary Duff, Nicole Richie, ...; el panorama expuesto de esta forma puede que pinte muy mal pero por lo menos la casa no ha caído en un ostracismo de que habría sido imposible salir y venden bastante bien.

Las joyas se ven más que nunca en editoriales, en la sección bazar de las revistas de moda, venden en Net-à-porter, Yoox, ..., y se ven piezas de Kenneth Jay Lane en casi todos los maravillosos especiales de moda de EPS. Os he escaneado fotos de algunos especiales de moda porque la verdad que la mayoría de las fotos que hay por Internet son de celebrities de ahora que no lucen ese tipo de piezas como se debería de hacer, yendo supersofisticadas. Las fotos escaneadas que cuelgo son hechas por Paola Kudacki y de los especiales verano 2008 y verano 2009, las modelos son Amber Valetta alias la cabeza globo terraqueo (parecerá que la odio pero en los papeles a lo mujer californiana excesiva tipo Versace la adoro) y pondría las de Adriana Lima (sepsi de bote pero la prefiero antes que a las eslavas) pero no me deja subirlas. En esos editoriales se da la imagen que las joyas de Kenneth Jay Lane necesitan ... sofisticación. Las mujeres de ahora desdeñan la joyería o la bisutería excesiva y me parece un auténtico error, no hay una imagen tan fabulosa como en invierno ver a una mujer con sus pieles y unos brazaletes en plan mujer sofisticada a lo Studio 54 o en verano ver a una mujer con una túnica en plan Pitita Ridruejo o Marella Agnelli, la piel todavía caliente tras haber tomado un baño de sol por la tarde y sus brazaletes tintineando cuando va a coger una copa o a encenderse un pitillo. Además una joya o algo que se le parezca ayuda muchísimo a rematar un look, el "menos es más" y el "quítate algo antes de salir" vienen bien casi siempre pero cuando llevas un vestido la mar de sencillo o algo que sencillamente parece cogido del batiburrillo de HM o Zara hay que rematar con algo. Esa es una de las muchas cosas que adoro a Naty Abascal, le da igual que le tachen de maximalista por ponerse un Lacroix o un Gaultier, llenarse con piezas de Kenneth Jay Lane los brazos o el cuello y luego ponerse una boa ... hay que pasarse por el parrús todo lo que te digan y no tener miedo a que la gente te critique. Hay que sofisticarse en tiempos de crisis, no va a ser todo pesismismo y desesperación.
Por cierto, me gusta la colección que ha realizado Isaac Mizrahi para Liz Claiborne. Yo la verdad que de Isaac he pasado siempre bastante pero me encanta la colección, el abuso que ha hecho de los cuadros y sobre todo la campaña. Sale una modelo con miniboca que detesto pero lo mejor es que cuenta una historia, la miniboca-flipada de la vida queda eclipsada por los extras que consisten en una vieja ligoteando con una negra, una madre con su hija esperando a que llege el tren en una estación hipermoderna de NY y con Isaac saliendo de refilón. La verdad que no se ni por qué me gusta, no sé si el ritmo frenético de la moda me estará afectando y necesito campañas a todas horas. La única pega es que habría quedado mejor con un decorado como el de la campaña de Guess de Jon.

sábado 18 de abril de 2009

Daisy Fellowes + macedonia con falsas socialités, enchufismo y demás temas de actualidad: Todo en uno

Como es bien sabido, la mitad de la gente que se dedica a la moda está ahí por: enchufes por ser "hijo/a de" o "novio/a del hijo/a de", trepar a base de felaciones y convertirse en el protegido de una gran figura (¿verdad Hedi?) o haber dejado bastantes cadáveres a su paso. A no ser que seas un talentazo, te va a costar sangre, sudor y lágrimas acceder a tu trabajo ideal o si no te tendrán como un perro realizando toda serie de trabajos y luego se llevará las alabanzas el superior; la moda no se diferencia en este sentido a un estudio de arquitectura, un bufete de abogados o al sector de la banca. No sé por qué la gente se extraña tanto de los enchufes descarados en la moda, ha sido así siempre y en realidad el mundo de la moda es un patio de vecinas que se ha ido ampliando con la mediatización y el excesivo interes que despierta la moda desde hace algún tiempo. Por ejemplo, esto se demuestra en una sesión de Demarchelier que sale en el maravilloso documental que le ha hecho la CNN a Carine Roitfeld; Carine se está tocando el higo (con el tinte rubio que lleva ahora es idéntica a la directora de Vogue Rusia) y tiene a sus asistentes como negros vistiendo a la modelo de turno o eligiendo la ropa. Me encanta la gran cantidad de documentales sobre personajes de la moda que se están rodando en los últimos años y pido uno de Galliano o McQueen para ver el proceso creativo, si John se involucra tanto que le da por tomar la influencia de la colección para vestirse o el efecto yoyó de las dietas que sigue Alexander.
Enchufes en la moda tenemos de todo tipo: modelos recicladas en actrices, modelos-fotógrafas, modelos-aristócratas, modelos asistentes a eventos, modelos convertidas en estilistas, estilistas convertidas en modelos del "buen vestir" ...; todo es posible para una modelo y como me parece que dijo una vez Lucio Chine, cuando mueren van a otro cielo. Por eso me encanta que Linda solo quiera dedicarse a la moda aunque ahora esté hecha una mierda o que la inmensa Carmen dell'Orefice (la echo de menos en el especial modelos de Vogue USA) siga al pie del cañón con 80 años; en el lado opuesto del "solo quiero ser modelo" tenemos unas declaraciones que hizo Eugenia Silva donde no se andaba con rodeos y reconocía abiertamente que el haberte hecho un nombre te abre todas las puertas y que por eso ella hizo las crónicas para Vogue España hace años o que actualmente estaba buscando localizaciones para AD por ese motivo. En España, estos casos se ven en las chicas que trabajan en Elle, Telva y demás, la mayoría son niñas de papá a las que colocaron como becarias (no explotadas) y se han agarrado al puesto: la insufrible Clara Courel (hija de Fefé y ya mediofuera de Elle), Julia Martínez, la hija de Marisa de Borbón con esas crónicas insufribles para Citizen K y Tamara Falcó (la mejor de todas) con sus crónicas para HOLA a lo Carmen Rossi en los 80 y 90 son algunas de ellas. Y esto es igual en el extranjero y lo ha sido durante toda la vida: Marella Agnelli estuvo enchufada como asistente de Erwin Brumenfeld, Babe Paley "trabajó" como redactora en Vogue USA y ahora están Lauren Davis o Plum Sykes; la diferencia está en que las enchufadas de antes eran inspiradoras y las de ahora no valen una mierda.
Y esto me sirve para tocar el tema Lauren Davis, a la que tenía ganas y no le voy a dedicar ni un post porque ni se lo merece. Estoy harto de oir a la gente que Lauren Davis es la única socialité que merece la pena porque no es una petarda; Lauren es aún peor que Fabiola Beracasa porque a la venezolana la calas al instante y a la otra tardas un poco pero es igual de chupaplanos. Como todos sabemos el mundo de las socialités y de la jet-set está moribundo porque las grandes de verdad se nos han ido y ha desvariado mucho porque ya ni se sabe lo que es una chica de alta sociedad, se incluyen en esa categoría desde actrices hasta la chica de moda. A partir de Bianca Jagger, DVF y Marisa Berenson se cerró la veda de verdaderas socialités y si se van Lee Radziwill y Marella Agnelli se pone punto y final a los cisnes de Capote; es tan triste como pensar que si se mueren Liz o la Bacall el viejo Hollywood desaparece. Lauren Davis no es inspiradora, nos la quieren vender como la nueva Carolyn Bessette y no es nada de eso; Lauren Davis parece una mezcla de la difunta mujer de John John y Nan Kempner pero en realidad es Paris Hilton (en parecidos físicos). No es inspiradora, no tiene atributos de socialité, su estilo no romperá moldes como el de Carolyn en los 90 ni es de esas mujeres que en cuanto las ves quieres irte con ellas de borrachera y ponerte a hablar (Nan Kempner, Naty); es como París Hilton pero la heredera hotelera mola más por su paranoia al creerse que vive vive en un mundo imaginario (tipo Pau) donde es la más macizorra. A Lauren lo único que le ha salido bien es el medrar, tuvo su boda con uno de los Santo Domingo en Colombia aderezada con el respectivo reportaje en Vogue América por Elgort y ya está. Tampoco me creo el papel de musa de Olivier Theyskens, simplemente lo veo como una relación donde ambos se han beneficiado: en el caso de Lauren Davis para figurar y en el caso de Olivier para tener contentita a Anna y que la gente supiera de su nombre, aunque le salió el tiro por la culata porque le han despedido de Nina Ricci y está vagando por ahi. Y ya lo que es de castaño oscuro es una foto que vi hace poco, donde salía en plan drogada de la vida con Natasha Poly, el melenudo de Purple y la grandísima Raquel Zimmerman. A las socialités les ha ido desde siempre la juerga más que a un tonto un lápiz pero han corrido un tupido velo para que no se entere la prensa, esto fue así aproximadamente hasta Studio 54 con las fotos de Galella o Colacello y ahora se quiere hacer lo mismo pero nanai de la china. No sé si habéis visto la foto pero la encontré muy pretenciosa, ni me creo que en realidad estuviera borracha o fumada y parecía como de fotolog; a la Davis la mandaba a la hoguera en plan Inquisición y punto en boca (esto me ha quedado a lo Julieta Serrano en Matador). La voy a dejar porque me disperso y no estoy hablando sobre la persona que va el post, Daisy Fellowes. La he elegido porque no la conoce ni su madre y no es justo, esta mujer estuvo dirigiendo Harper's Bazaar en Francia, durante su época consiguió verdaderos hitos y es una socialité de verdad con todos los extras incorporados: rica de cuna, marido maricón, vida basada en no hacer nada, delgadez, elegancia y una mala leche tremenda.
Daisy Fellowes nació en París a finales del XIX. Su nombre de pila es Marguerite Séverine Philipine Decazes Glücksbierg, como está claro no era del pueblo llano; Daisy era como le gustaba que le llamaran. Su madre era hija del creador del imperio de las máquinas de coser Singer, superduraderas y que son como un Chanel porque pasan de madre a hija, y su padre era príncipe de Decazes y tenía unos antecesores con mucho poderío; está claro que la unión fue de conveniencia. La madre se suicidó cuando Daisy tenía apenas cuatro años, lo mismo le sucedió a otra socialité llamada Bárbara Hutton (de la que hablé) y es que las dos están muy relacionadas: les gustaba el joyerío más que a un tonto un lápiz y tenían una gran adicción a encargar piezas a Cartier, aunque Daisy tenía más ovarios y era más temperamental. La niña pasó la infancia con su tía Winaretta de Polignac y su marido el príncipe de Edmond de Polignac, si no me equivoco se casaron solo para disfrutar de la música y de las composiciones de monsieur Edmond pero todo lo demás en habitaciones separadas (ella era lesbiana y él homosexual). Además fueron mecenas de músicos, artistas ... y en su salón de París se juntaba lo más granado. Winaretta le encargó a Falla y Stravinski composiciones, apoyaba a futuros genios y tuvieron una relación muy estrecha con Marcel Proust cuando realizó escenografías; marido y mujer evidentemente aparecen en En busca del tiempo perdido. Con esta infancia habitando con casi todos los genios de finales y principios de siglo, Daisy se puso muy en plan mujer del Renacimiento y decidió enfocarse hacia las letras dedicándose a hacer poesía, escribir novelas, ... pero nunca destacó en eso; no fue una Colette ni nada por el estilo.
A la chica la casaron en 1910 con un príncipe de la dinastía de los Broglie, si no me equivoco el hermano del marido de Daisy fue premio Nobel de Física y todos estudiamos la hipótesis de Broglie en el instituto gracias (o por desgracia) a él. Además los herederos actuales se dedican a realizar proyectos de desarrollo sostenible por el Loira y salen en el tercer número de Vanity Fair España, si no me equivoco. Ya en esta época Daisy destacaba por su obsesión por las joyas, una estructura ósea perfecta (delgada y con los huesos marcados), los vestidos de Mainbrocher y su actitud altiva muy del estilo de Mona von Bismarck hacen de ella una mujer elegante de verdad, nada de experimentos de falsas elegantes o gente normal que se abizarra por querer parecer excéntrica y resulta ridícula. Daisy me gustaba desde hace tiempo por todo lo que he dicho antes pero buscando información ya me he vuelto adicto porque esta mujer posee una cualidad fascinante: el arreglarse no solo para disfrute de ella, sino también para los demás. Esto lo corrobora una anécdota ocurrida en los 50 y en la que interviene Antonio Castillo (nieto de Cánovas y sucesor de Jeanne en Lanvin); los dos se iban a la casa de Daisy por el sur de Francia y cogieron en París el tren de la noche para llegar, Antonio pasó a las seis o siete de la mañana para recoger a Daisy y ya se la encontró perfectamente arreglada y le dijo: -"Daisy, ¿te espera un hombre en la estación?"-. Ella responde: -"Solo mi chofer"- Y Antonio responde: ¿Y entonces por qué no te pones solo un par de gafas" Y ella concluye: "Cariño, lo hago también por mí misma, no solo por los demás. Es cuestión de disciplina". Bueno, me encanta y es que ya las mujeres han olvidado el arreglarse bien; a diario van zarrapastrosas y para cualquier acontecimiento se arreglan en exceso. Yo para esto recurriría al término medio, ni tanto ni tan calvo. Como me parece que dijo una vez el Sr Q, que las mujeres se levanten aunque sea una media hora antes para maquillarse bien y verse guapas. Tras este inciso, volvamos al matrimonio Broglie-Daisy.
De esa relación nacieron tres criaturas pero todo se fue al traste cuando Daisy descubrió que a su marido le gustaba más el encanto del servicio que el suyo propio; pilló a su marido con el chófer en pleno lío. Ella le dejó y se supone que le dolió muchísimo o es que tenía mala leche para aburrir porque dijo una vez sobre una de sus hijas (a las que no tenía mucha estima): "Mi hija mayor es como su padre, solo que más masculina". Su marido finalmente se suicidó en Argelia a finales de la segunda década del S.XX, debido al miedo que tenía de que fuera condenado por sodomita. Daisy finalmente buscó un recambio y se casó con un primo de Winston Churchill, el nuevo marío se apellidaba Fellowes y ella al adaptar el apellido ya se quedó con él para siempre. Con este hombre también tuvo hijos, concretamente una, aunque lo más importante de esa época son las amistades que se va forjando: Eduardo de Winsdor y posteriormente Wallis Simpson, Mona von Bismarck, Elsa Schiaparelli y un largo etcétera. Con Elsa la relación es muy especial porque Daisy fue una de las impulsoras de Schiaparelli a través de Harper's Bazaar Francia. Daisy fue su directora cuando el Harper's era una de las muchas publicaciones del imperio de los Hearst, en América lo llevaba Carmel Snow y en Francia Fellowes; como ya se sabe el Harper's Bazaar Francia ya es historia porque ha desaparecido. A Elsa la apoyó lo que nadie sabe, confiaba en ella muchísimo, veneraba sus piezas, el toque surrealista totalmente renovador de las piezas pero que a la vez se podían llevar por lo bien realizadas que estaban y con esta frase lo demuestra todo y tiene toda la razón: "La buena moda debe ser arriesgada, no políticamente correcta". Todo cambio en moda o en cualquier materia viene dado por una ruptura con lo anterior y te la juegas a que te pongan verde; a medida que te haces mayor te puedes apalancar un poco, no veo a un modisto con 80 años haciendo pretenciosidades falsamente modernas tipo Gareth Pugh, y hacer lo que es característico en tí.

Y me niego totalmente a que se resucite la firma de Elsa, la lleve Olivier Theyskens o el papa de Roma. Llevamos desde hace dos años oyendo cosas sobre el resurgir de Elsa Schiaparelli: primero se habló de Giles Deacon y ahora se dice que piensan en Olivier tras su salida de Nina Ricci. A las firmas que se han convertido en mitos y están en la memoria de todo apasionado de la moda no se las resucita, te puede salir mal (Halston, Vionnet) o bien (Lanvin) pero no veo la vuelta de Schiaparelli para nada. Las firmas representativas del estilo de una década en cuestión no sale bien resucitarlas porque tienen unos códigos muy propios y reconozcámoslo, muy limitados. Se pueden hacer dos cosas: algo muy fiel o romper de raíz. Y como se sabe, buscarte una mandamás de la moda a la que le gustes y confíe en tí. Y en cuanto a Olivier, debe buscarse un grupo financiero que le meta en vereda (tipo McQueen). Olivier debe tener a alguien que le baje de su nube de Romanticismo y Gótico, alguien que le diga "chacho, esto es genial pero la calle es la calle" y que de vez en cuando le deje desfogarse y hacer colecciones sobre lo que ama; como le pasa a Alexander. Ahora volvamos a Daisy, que estoy mezclando todo mucho.
Además de ser fanática de Schiaparelli, Daisy es famosa por gastarse cantidades ingentes de dinero en joyerío de bueno; nada de Cristian Lay. Se volvía loca con las piezas de Van Cleef & Arpels, Bvlgari, la bisutería de la propia Elsa y sobre todo Cartier. Muchas de las piezas más fascinantes del Art Decó o de inspiración india fueron creadas para Daisy Fellowes. Todos supongo que la pieza que más conocemos es el collar Tutti Frutti que le hicieron por el año 1936, un collar que todos y todas mataríamos por tener a un palmo de distancia. Daisy dió mucho la matraca por tenerlo pero lo usó unicamente una vez, lo fascinante es la historia previa al collar. Daisy estaba sufriendo los efectos del crack del 29 y la Gran Depresión por lo que tuvo que vender un yate y estaba indignada; ella se consoló encargando el collar de marras y unos pendientes ... vamos, lo que hace todo el mundo cuando disminuye su patrimonio. El collar es una pieza fabulosa, de las más conocidas de Cartier por su valor; yo tenía recortado un reportaje de EPS con fotos de Bárbara Hutton, Fellowes y Gloria Swanson con sus brazaletes pero por desgracia no lo encuentro y hay que decir que Inés Muñoz Martínez-Mora lo bordó. Son famosas las fotos de Cecil Beaton con Daisy llevando brazaletes, una chaqueta con pedrería que tiene toda la pinta de ser de Elsa y el collarazo. Cecil la adoraba y dijo algo del tipo: "Cuando a las demás mujeres les da por llevar sombrero y darle que te crío al exceso, Daisy hace todo lo contrario y resulta una triunfadora". Fue declarada como una de las mujeres más elegantes de la historía (lo era en realidad), se disputaban el puesto ella, Mona o Wallis Simpson. Daisy fue otra de las muchas que siguieron la estela de Wallis Simpson cuando se realizó el broche con la famosa pantera, Daisy se lo vió en su yate y pidió inmediatamente otro para ella. Otra de las fotos más famosas de Daisy con ese collar es en el baile de carnaval de Carlos de Beistegui en Venecia, es famosísima la foto de Elsa con un Christian Dior con detalles de leoparderio y el collarazo. Ya ahí Fellowes estaba un poco mayorcica y decían que el día de la fiesta se encontraba fatal pero se hizo la foto con su collar en plan "dama con un palmero que le abanica o le protege del sol". Siempre se habla del White Ball de Capote en el Plaza de NY como la mejor fiesta del S.XX pero parece que nos olvidamos de la fiesta de Carlos de Beistegui en su palacio de Venecia; ambas fiestas fueron fabulosas. Si en la fiesta de Capote por el éxito del maravilloso A sangre fría nos encontramos a sus cisnes, el todo NY y París de la época o estrellas; en el de Beistegui fue Orson Welles disfrazado, las pititas y pititos con atuendos diciochescos, ... La fiesta de Carlos de Beistegui fue una oda a la decadencia bien entendida y de Beistegui hay que hablar porque mola un montón con su vida de despilfarrador, por su labor como decorador, ... Es una pena que fiestas como estas ya no se celebren y es que sería imposible, si la gente ya se altera por ver la del Metropolitan diciendo "¡qué derroche! Con la de hambre que hay en el mundo" con este tipo de fiestas ni te cuento. Yo creo que la gente debe ser un poco más respetuosa, si la gente se quiere gastar sus dineros en un fiestorro con sus amigos en vez de enviarlo a Burundi que se lo gaste y ya está. Finalmente, Daisy murió en el 62 en París y algunas de las piezas más fantásticas de su sus queridísimas joyero desgraciadamente han sido subastadas o gracias a dios Cartier las tiene y las expone alrededor del mundo. Y lo dejo aquí que ya me he desfogado tras llevar un par de semanas sin escribir nada, quedan cosas por contar de Daisy pero lo más importante está.
Y os dejo con una foto de Meisel dándole un pico a Herb Ritts (de perfil parece Roberto Bolaño) y con Christy Turlington feliz de la vida. Con la foto de Meisel con todas sus modelos preferidas del número de Vogue USA de mayo demuestra que sigue siendo el puto amo y el mandamás, por mucho que Testino, Mert & Marcus o Mario Sorrenti quieran quitarle el puesto. Este número de Vogue me recuerda a ese del comienzo de milenio con todas las modelos o el portadón del primer número de Liz Tilberis en la dirección de Harper's, dentro de unos años el número de mayo 2009 será igual de mítico. Él es que puede hacer que la carrera de una modelo suba como la espuma, que odie a alguna modeli eslava por cualquier motivo y la haga volverse a su casa de Siberia a hacer macramé al lado de una chimenea o que en un principio te odie y a base de currártelo tenga que aceptarte en sus trabajos (Natasha Poly). Es un cabrón y en Vogue Italia es lo más irregular del mundo pero le adoro, que se le va a hacer.

¿No os parece muy rara la portada de Vanity Fair mayo 2009? ¿No es como muy de Elle España? No lo digo solo por el casting (Andrés Velencoso, Eugenia Silva y Nieves) sino que tiene un toque muy Elle España y salen todos muy raros. La portada es de Norman Jean Roy pero no me convence mucho, habrá que mirar el interior. A Eugenia la encuentro en plan "Velencoso me está tocando el culo y las demás os jodéis", Nieves sale como asustada o pensando "¿Qué pensarán mis amigas de esto o cuando lo vea mi amiga opusina Laura Ponte? y Velencoso sale con una expresión muy rara, como bizco. Desde que ha adelgazado y está con la enanita australiana encuentro muy raro a Andrés Velencoso, no es el buenorro de los editoriales para Vogue Hommes International ni el del anuncio de Gaultier. Lo que sí me la suda es que la gente diga que Velencoso no es un modelo transformable, yo en un modelo masculino me fijo en lo que me fijo.









miércoles 1 de abril de 2009

¿La nueva Ana Obregón?, ¿Un futuro juguete roto?: Nena, deja que haga lo que le salga del coño

No sé si la gente se está dando cuenta de que en los últimos años hay excedente de producción de actrices patrias que se quieren abrir un hueco en Hollywood, es una situación de esas raras porque desde el caso Sara Montiel hace mil años y el de Penélope hace una década no ocurría tal cosa. Lo mismo pasa con el caso de modeluquis españolas que están labrándose un camino en pasarelas internacionales, ya que hay cinco o seis modelos intentándolo ahora mismo en NY y en un país en el que sale una top cada tres o cuatro años es un hecho extraordinario que se agradece. A ver si se acaba con la hegemonía de las eslavas.

En el tema de las actrices está claro que tenemos en el primer puesto a Penélope, que ya está más que consolidada con el Oscar y forma parte de ese grupo de cinco o diez actrices a las que todo director importante piensa dar un papel principal. También tenemos el caso de otras muchas actrices que con mejor o peor suerte lo están intentando en el extranjero como Maribel Verdú con sus triunfos en México hace años y aunque ella diga que se la “suda” el éxito en América lo conseguirá con la peli de Coppola donde sale la inmensa Carmen Maura. Además tenemos a Elena Anaya, Ariadna Gil (aburrimiento), Pilar López de Ayala en Francia, Paz Vega que te guste o no se coló en una película de nivel, Goya Toledo con Amores perros hace años y alguna actriz más de la que me olvide. Además tenemos el caso de la consolidación de Rossy de Palma y Victoria Abril en Francia desde hace bastantes años, y muy bien que les va. Y ahora tenemos a Elsa Pataky, que va a dar la campanada y además tenía ganas de hablar de ella desde hace algún tiempo. Me lo ha puesto a huevo porque está por todos lados y la chica debe estar agobiadita de pegarse esos tutes yendo de la Ceca a la Meca. Advierto desde el principio que este es el tipo de post en el que la contradicción y la retranca son las máximas pero hay una visión en conjunto, intentar demostrar que Elsa Pataky no es tan mala como nos la pintan.
Para empezar, si tocas el tema Elsa Pataky en cualquier conversación mundana es mejor que te pongas un chaleco antibalas con todo tipo de protecciones porque la gente va a machete. La chica tiene cosas que ha hecho muy mal pero tiene otra serie de ventajas como ir derecha a por lo que quiere o que se ha decidido desde los últimos años por hacer pelis de terror o serie B que son malas de cojones y tiene todas las papeletas de convertirse en musa tardía de este tipo de cine dentro de 20 o 30 años (el público de serie B es muy imprevisible). Te guste más o menos hay que reconocer que es guapa, hay ayuda de bisturí en nariz y en los pómulos (no entiendo que se los haya puesto, ya tenía) pero tiene una base bastante importante. Otra de sus ventajas es que sabe totalmente que es una mujer deseada y le encanta, no va con pamplinas y eso en una mujer famosa es un plus. Estoy harto de modelos guapas que van en plan “soy mu fea” o de otras que reniegan de ser modelos y se preguntan que hacen ahí, como el caso de Laura Ponte que en sus entrevistas parece que quiere ser irreverente quedándose en el intento y si dice que no entiende que sea modelo pues que se haga anónima y se vaya a Burundi de misionera. Y otra de las cosas que me gusta de Elsa es que se la suda que todo el mundo le diga trepa o que es una chulilla, aunque luego los que dicen eso se les cae el culo con Carla Bruni (trepaora de honor). Y el último de sus puntos positivos (parece que la estoy santificando) era el ser una de las protagonistas de Al salir de clase en los mejores tiempos, al principio. Para mí Elsa tenía el mejor papel y el que mejor le iba, el de la chica popular que es mala de cojones. Es que Alsa marcó mucho con todos esos actores que salieron de la serie y hacían de quinceañeros casi con treinta, con sus apartamentos guays donde vivían solos, con los Silvanos, ese centro comercial tan moderno donde uno tenía una tienda, Carlos Sobera haciendo de padre de Pilar López de Ayala (coñazo), la banda de mafiosos que salió luego y no me acuerdo como se llamaba, ... Era una serie de muy mala calité pero como lo malo en la tele engancha me acompañó en muchos momentos, me recuerda a esos tiempos en los que uno tenía mucho tiempo libre, se metía en su habitación después de comer a ver la serie mientras se fumaba un cigarro de escondidas, ... DIOS MIO, ¡QUÉ TIEMPOS!. Lo que no me gusta es que Elsa ha convertido su persona en una marca andante que publicita lo que sea y lo mismo le da por hacer un anuncio de helados, que saca su marca de ropa o anuncia relojes aunque si la siguen cogiendo para eso tanto es porque vende.
Elsa es muy petarda, le gusta hacerse una foto más que a un tonto un lápiz y para ser una estrella o por lo menos empezar se necesita salir en todas partes; me parece fenomenal que lo haga. Elsa es consciente de que no es una Bette Davis o una Joan Crawford en talentos interpretativos, ni siquiera llega a una Lindsay Lohan y sabe que si quiere cumplir su sueño necesita arrimarse a un actor conocido y hacerse la tournée de desfiles; no es la primera ni la última que lo hace y no entiendo por qué la gente la critica tan fieramente (ahora más todavía) por prodigarse tanto. Elsa junta hasta más críticas que Paz Vega y Penélope Cruz juntas; todas son muchas veces del estilo de las que dice la gente que comenta las noticias de 20 Minutos.com y que muchas veces no tiene ni idea del asunto que hablan. Siento generalizar pero me ha pasado muchas veces estar hablando con muchachos que ponen a parir a Penélope (ellos son más de guayonas tipo Leonor Watling) y ensalzan a Maribel Verdú cuando no han visto ni una película suya. La Verdú está estupenda en Amantes, Los girasoles ciegos o El laberinto del Fauno pero también ha hecho malas películas, es como la gente que critica o ensalza a la Wintour o Carine sin haber tenido un Vogue USA en sus manos. La cagada más reciente de Maribel es una película de Animalario con un papel más apto para una de las actrices que acompañan al insufrible Fernando Tejero en sus horribles películas que de una actriz seria; me indigna que los directores españoles critiquen tanto a la industria americana y hagan películas aún peores financiadas por dinero del contribuyente. La gracia del asunto Pataky está en que la gente que pone a parir a Elsa, Penélope y cia adora a Diane Kruger y eso es una incoherencia del tamaño de un piano. Diane es mucho más pedorra que la Pataky, lleva desde hace tres años sin irse de los front rows como Dita (aunque esta se le admita más porque mola, aunque es una petarda), todo el mundo dice que es estilosa y mona (palabras que odio y usadas para designar a mujeres que no son ni guapas ni feas) y ha hecho auténticos bodrios como Troya aunque salga ahora en la última de Tarantino como parche porque Quentin pensó en la Schiffer para el papel y ella dijo que no.


La gente que detesta a Elsa que se prepare bien porque lo de esta mujer va a ser un no parar en los próximos meses. No ha sido nominada para ningún premio por sus méritos como actriz pero ahí está; será a base de cama y arrimarte al que más te conviene pero aquí el que no corre vuela. Elsa se ha puesto el mundo por montera y aunque la gente le diga de todo yo solo le veo las ganas de triunfar y tanta ambición no la veo mal, porque va de cara. La chica ha rodado película con Dario Argento (logro importantísimo) donde sale con su novio y Emmanuelle Seigner (bellezón) que tiene que ser estrenada dentro de nada, está haciendo varias, tiene Mancora con un director chileno, portadas para dar y tomar... Me pareció oír por algún lado que Anna Wintour la considera como una de las estrellas más prometedoras; eso está muy bien que te lo diga alguien tan influyente como Anna. Para hacer frente a todo esto se ha agenciado un buen representante que la lleve por buen camino, le ha hecho un putadón a Mario Vaquerizo al que me veía ya frotándose las manos por salir detrás de ella en desfiles importantes. En estos tres meses se ha hecho todo lo habido y por haber saliendo mucho en prensa y en Citizen K como portada en España, Francia y Rusia; de esto me enteré mediante Corazón de Anne en vez de verlo en TFS y es una cosa que me encanta porque estoy hasta los huevos de que en TFS te destripen las revistas, que tengan todas las informaciones, su fiebre por lo voguette, ...lo que salva al foro es el archivo de campañas. También me pareció raro que copara esa portada porque Elsa es más de Elle (como Paz Vega) que de Citizen K, que es importante por la difusión en Francia. En el número de Citizen K sale estupenda, con photoshop pero guapa, y es lo mejor de la revista porque Citizen K es una mierda en cuanto a editos y contenido pero por un euro que cuesta la compraré siempre. Supongo que la portada y las fotos que realizaron serán solo para la edición española porque las fotos son de Alfonso Ohnur, la entrevista es de una periodista española y para lo otro será una producción de Kappauf con Sol Sánchez o cualquier otro de los fijos en la fotografía. La entrevista la verdad que es más de lo mismo porque no hay carnaza, excepto cuando dice que en España se suele criticar todo lo que triunfa. Lo mejor se encuentra en las pequeñas referencias que los de Citizen K suelen añadir en las páginas que sirven para introducir el cambio de sección, donde sale una foto suya de pequeña para que no vea que hay tanta diferencia y no la hay.
Y un punto aparte es su aparición en pasarelas, se ha hecho todos los fronts rows habidos y por haber. Se ha ido desde a la costura de Gaultier en París, a hacerse la foto de rigor con Lagerfeld o con los Dolce hasta a la asistencia a un desfile de Cristian Lay (el de la venta por catálogo de piezas de golfis) en Miami con Elisabeth Reyes de modeli y Chábeli de público; estas cosas son pero tan bizarras que a mí me encantan y en el aburrido mundo de las primeras filas de los desfiles se necesita a alguien que sea tan heavy. Yo creo que en realidad a Elsa se la suda lo de ser actriz y nos la está dando como le da la gana. Es muy “carpe diem” trasladado al siglo XXI. Ella está en plan a vivir el momento, a hacerme todas las fotos habidas y por haber en revistas, con mi novio y con todo el famoso que me cruce por donde sea. Prefiero mil veces a una petarda que hace un posado en su casa decorada por Armani con su novio de turno que a la típica cantante atormentada que va de maldita tipo Christina Rosenvinge, que sus últimos cuatro discos en solitario serán de diez y será muy guapa pero te harta con su rollo intelectualoide-gafapástico, con su discurso perenne sobre su periplo en el NY de los años 90 con Sonic Youth y cada vez entiendo más que Ray Loriga la dejase tirada y se fuese con Eugenia Silva a desparasitarse y quitarse la idea de ser el Kerouac español. Elsa es como Paulina Rubio, que también me encanta porque ella se pone el mundo por montera, tiene voz de cazallera, todo el mundo la odia, es amanerada totalmente pero vende un montón y vive en su mundo imaginario donde es una diosa con su palmero (Colate) al lado; si las dos son felices para qué criticarlas despiadadamente. Y ya está porque tampoco hay más que contar.



Haciendo balance, marzo ha sido un mes de lanzamientos de grandes. Pet shop boys, Fangoria, Pedro Almodóvar, Depeche Mode ... Todos con resultados mejores o peores pero grandes al fin y al cabo.

¿Habéis visto el video del Single Ladies de Beyoncé con música de Encarnita Polo? Me encanta. El vídeo de Beyoncé es buenísimo y el baile es total pero gana más todavía con la música de Encarnita, que la adoro con sus pelucones y su tema Pepa Bandera no puede ser más bueno. Ojalá esto sirviera para que Encarnita se hiciera famosa otra vez y sacase un disco porque me parece que leí hace tiempo que Carlos Berlanga le hizo letras para un disco que nunca salió y si se hiciese sería fantástico porque es una combinación increíble.

lunes 23 de marzo de 2009

Michael Kors en Celine: Al final no fue tan malo


Una de las mayores incógnitas del año 2009 en el mundo de la moda va a ser la llegada de Phoebe Philo a Celine. Mucha gente tiene interés por ver lo que hace y sobre todo porque se supone que la Philo va a sacar a Celine del atolladero de las firmas de marroquinería moribundas, sitio del que Loewe intenta salir y El Caballo, en una posición bastante más baja, también. Todas estas esperanzas se deben a que está demostrada la valía de Phoebe para crear ropa por la que a la mayoría de las mujeres se les haga el chichi pepsicola (incremento de ventas) y porque Phoebe puede hacer que Celine se recupere en el tema de bolsos, ya que en Chloé hizo varios que se vendieron como churros. También creo que esa expectación puede ser en parte a que hemos llegado al 2009, va a terminar esta década caracterizada por el revival y por no alumbrar ningún look nuevo y hay esperanzas de que Phoebe se saque algo de la manga. Yo la verdad es que es de esas diseñadoras que no me entusiasma, pero le valoro el haber resucitado Chloé con Stella y después ella sola.

Su primera etapa en Chloé me parece buena porque sus colecciones fueron femeninas sin caer en la ñoñez, llevables y en general están bien. En esta etapa lanzo una lanza a favor de Philo porque ella hizo ropa que provoca en las mujeres deseos de poseerla pero a diferencia de Frida Giannini lo suyo no era pretencioso, Frida ha prostituido Gucci y la ha convertido en una ficha de fashionistas hecha por una fashionista. Para mí el mejor Chloé ha sido la primera etapa de Phoebe y con Melim, que no entiendo por qué le despidieron cuando en su tercera colección captó a la perfección la esencia de la mujer Chloé. Cuando la maternidad, la baja y la salida de la cabecilla (Phoebe) fue todo fatal porque las colecciones que hizo su equipo creativo parecían prendas sacadas de una tienda vintage de los 60 y 70, no les habían dado una vuelta de tuerca como se suele hacer y lo peor es que vendían fenomenal con algo que a mí me parecía casi tan horrible como la primera colección de la taruga que está ahora en Chloé.

En esa etapa, Phoebe Philo fue la responsable de la recuperación del babydoll con su colección de verano 2006, tras su reincorporación, y eso sí que no se lo perdono porque llevamos tres años soportando la dictadura de los babydolles tanto en la calle como en la pasarela. Me acuerdo de ese desfile que salió una foto de Snejana Onopka con un vestido babydoll y era la época en la que estaba más desnutrida y parecía la muñeca diabólica en versión Lolita, esa foto me da más miedo que verme Carrie y El exorcista seguidas. El vestido tipo babydoll es una prenda que puede estar bien para las bajitas que tienen buenas piernas y potencian su atractivo con ese tipo de vestidos o para las que tienen mal culo (tipo carpeta, pera, ...) y se ponen babydoll para disimularlo algo (tipo Stella McCartney) pero es una prenda que detesto por su aire de Lolita y es que no me gusta que las mujeres se vistan como niñas; yo soy un muy dictatorial en ese sentido y obligaría a las mujeres a ir siempre con jersey de cuello cisne negro, falda lápiz, stilettos o botas de cocodrilo de Ferragamo, rouge a puntapala y en verano con camiseros a lo DVF.

Y en cuanto a su contrato con Celine, han sido unas negociaciones duras por las condiciones que ha puesto Phoebe sobre que no se va a mover de Londres a París pero todo está programado que salga en la segunda mitad del 2009. Yo no sé si estará ya trabajando pero si no le sale bien va a ser un mazazo porque Phoebe está acostumbrada al éxito y además como ha sido tan publicitado no estaría bien no estar a la altura, espero que recupere Celine que es una de esas firmas de marroquinería históricas y desde que se fue Michael Kors no levanta cabeza. Michael está muy mal considerado pero sacó a Celine del olvido, su periodo del 97 al 2004 me parece muy bueno e hizo colecciones que me gustan mucho.


Michael Kors no es uno de mis diseñadores preferidos porque repite el mismo tipo de colecciones una vez y otra, además tengo que reconocer que es un de los diseñadores que más me aterran, me da más pavor que Olivier o Kapauff de Citizen K con su travestismo y su mutación en Karmele Marchante. Me aterra la risa perenne de Michael Kors, yo es que soy muy germánico y no soy muy de fiarme de la gente que en cuanto te ve por primera vez te pone una sonrisa de oreja a oreja o si son excesivamente simpáticos contigo. Kors parece el niño del típico anuncio de cereales tipo Corn Flakes que se ha quedado con ese rictus de felicidad eterna para siempre, yo creo que esa descripción es la que más le pega en vez de la comparación de Lagerfeld en un día bitchy total al decir que “Kors tiene cara de dependiente de supermercado americano”. La manía de Lagerfeld con este hombre y su entorno no es normal, ahora dice que a Heidi Klum (compañera suya en un horrendo programa de la tele americana) no la conoce ni el tato en el mundo de la moda y ahí sí que hay que darle toda la razón porque está bien acertado aunque ella se lo pasará por el parrús porque dirá “como modelo no valgo una mierda pero he hecho más fortuna que todas las que se patean pasarelas temporada sí y temporada también”.

Verano 2001

En cuanto a Michael Kors en el tema moda, está claro que no es un McQueen que ves un desfile suyo y entras en éxtasis o un Lanvin con Elbaz que ha sabido trasladar la herencia de Jeanne a un contexto actual, pero hay que respetarle porque es uno de los representantes del estilo americano. No me mata pero si Oscar de la Renta, Ralph Lauren y Carolina Herrera se fueran para el otro barrio (dios quiera que sea dentro de mucho), Kors, Isabel Toledo, los asiáticos, ..., serían los únicos exponentes de ese estilo americano que es cómodo y práctico pero a la vez te viste, por eso habría que respetarle un poquitín. En todas sus colecciones siempre le da por hacer prendas al estilo americano pero no a lo Park Avenue como Oscar o Carolina, las mujeres Michael Kors podrían ser mujeres residentes en mansiones de Los Angeles en invierno y en verano se vuelven para la costa oeste y se hacen todo el itinerario NY-Conneticut Abarcan desde trepas (soy fans) que se dedican a despilfarrar el dinero ganado a base de tragar y tragar o mujeres a lo Samantha Jones que desprenden poderío a traves de su ropa y que se ponen unas gafas pantalla total, minivestido, abrigazo y tiran para la oficina, para una sesión de sexo con un rollo o lo que sea. Y sus campañas con Carmen Kass en plan insolente o trepa que se monta en helicóptero para ir a su yate son como muy de nuevo rico pero da igual, hay una foto de la campaña del verano 2008 donde Carmen abraza a un miembro de la tripulación que te cuenta toda la historia de una trepa que está con su marío por la pasta y se tira a todo el servicio. A mí su colección para este verano me gusta porque tiene una onda vacacional a los años 50 y a mí eso me tira mucho, hasta ha hecho pantalones con floripondios por los que deben estar matando Jaime de Maricharlar o Hamish Bowles. Lo prefiero antes que a algún diseñador americano morrallero que es ensalzado por unirse a la modelo que postula para nuevo icono de estilo, no voy a nombrarlo porque sabéis quien es y lo detesto.

Kors llegó a Celine en el año 97 o 98, época en la que ya estaba más que consolidado en la pasarela neoyorkina. En primer lugar, hay que decir que Celine es una firma algo difícil, como puede ser Loewe. Es una firma que no tiene una propuesta asentada en el tema pret a porter pero ya se sabe que en el asunto de artículos de piel es conocidísima y que tiene historia, durante el periodo de Michael Kors él realizó unas colecciones en las que consiguió trasladar ese aura de lujo y sofisticación de la piel a la ropa pero también algo de relajación que tenían las líneas de la señora Celine. Eso que dice Kors siempre de que hace ropa al estilo americano pero con esencia europea yo creo que en el caso de su periodo en Celine es perfectamente aplicable. A mí es que Celine me tira mucho, adoro las firmas de marroquinería de toda la vida, y la historia de cómo se creo el logo también me va mucho porque tiene una mezcla de casualidad y cafetería (como dice La Paca en La mala educación). Según se dice a Celine Vipiana (Madame Céline) se le quedó parado un día el coche al lado del Arco del Triunfo, se quedó ensimismada con los blasones que constituyen el perímetro de seguridad y se dio cuenta que los eslabones del interior de la cadena formaban la inicial de su nombre y a partir de ahí lo adoptó como logo. Es una historia un pelín teatrera pero me da igual, el logo de Céline es uno de los más bonitos que hay junto al de Loewe y Lanvin.

Las primeras colecciones de Kors para Celine me parecen en general muy buenas, aunque yo a Kors le culpo el ser un poco incoherente. A mí me gusta una parte de su primera etapa donde presentaba colecciones que eran muy acordes al Céline de los 70 muy clásico y algo opusino pero introducía ciertas novedades y le daba otro aire, a mí me encanta especialmente la colección de invierno 2000 porque me recuerda a otra época y en la parte final me parece que presenta unas cosas bárbaras donde hay cosas muy ladylike y ese leopardo que emplea tiene un punto hortera (el leopardo que realiza Kors no tiene buen acabado y parece de mala calidad) pero que constrasta con la elegancia de las partes del principio y el empleo del logo en los cinturones no tiene un resultado hortera, yo creo que es de los pocos que lo ha conseguido. A mí también me encanta la campaña con Gisele tumbada en un sofá, no tiene nada pero me gusta mucho. Las colecciones te desprendían lujo, más contenido a veces y más evidente en otras, Kors te sorprendía con colecciones muy buenas y otras horrendas. Las horrendas siempre solían ser las de los veranos, vale que la ropa de verano no sea tan espectacular como la de invierno pero es que Kors solía hacer para verano ropa que era carne de editorial de Gilles Bensimon en Elle.

Invierno 2002


Invierno 2003
Recuerdo como horrible la de verano 2004, no me gusta nada, pero me encantan la de verano 2000 con el tye die y sobre todo la del verano 2001. La colección verano 2001 es una de mis preferidas junto a invierno 2002 y su despedida en invierno 2004. La de verano me encanta porque aunque no se parece en nada a la anterior, toma como referencia las vestimentas de los cazadores furtivos y te hace unas cosas de olé donde hay un despliegue de materiales brutal, unos antes y unas napas empleados en los abrigos de verano, los pantalones, las saharianas, una paleta de caquis y tonos tierra, ... También incorporó balines y en algunos pases con biquini la cosa tenía una onda algo Ursula Andrés como chica James Bond. Tiene una cosa muy minimal en sus últimos coletazos y algo de la sexualidad Tom Ford en Gucci. Y la de invierno 2002 es maravillosa porque tiene una cosa muy parisina con los fulares anudados al cuello, me gusta mucho también y en la despedida realizó una cosa de traca en la que parecía que lanzaba una indirecta para que pensaran en él como sucesor de Oscar de la Renta porque la ropa tenía una onda muy Oscar, había unos vestidos preciosos, los típicos conjuntos de falda por debajo de la rodilla y jersey muy característicos en el dominicano, ... Sería como un "adios París, vuelvo a NY para siempre"

Invierno 2004



Tras la marcha de Kors en el 2004 le sucedió Roberto Menichetti, que es uno de los diseñadores de moda con más mala suerte porque le despiden de todas las firmas al debutar, y la serbia que ha estado, Ivana nosequé, ha hecho un Celine con malos resultados porque no ha sido coherente y en el tiempo que lleva la firma ha tenido cero visibilidad que ahora es una de esas cosas que importan, las campañas realizadas por Weber donde se concedía un gran protagonismo a los bolsos no estaban mal pero la estrategia no surtió efecto. Esperemos que con Phoebe lo consiga y a ver si el señor Arnault, sus hijos o el que sea de LVMH se vuelca bien, la firma lo necesita de verdad.
Repaso revisteril.

Estoy muy sorprendido esta vez con las revistas de Conde Nast España, no lo podrían haber hecho mejor. Vogue España este mes viene muy bien, no tiene nada que envidiar en este número a muchas ediciones extranjeras. Me parece que han mejorado en calidad editorial mucho, algo de lo que carecía Vogue España en los últimos tiempos y en estos meses sobre todo. Me encanta un editorial que es muy étnico y con color a puntapala aunque la modelo está muy mal escogida y es que hasta me ha gustado el enésimo edito del "Aprende a ser voguette" por Bárbara Martelo, los editos de esta mujer parecen clases magistales para aprendices de voguette. Hay uno con una modelo muy fea de cara pero en cuanto la maquillas abundante gana ni se sabe (tiene una de esas caras hechas para el maquillaje, tipo Anjelica) y el mejor de todos es el de Marina Pérez, que es impresionante pero a mí me descoloca un poco porque parece algo más de Numéro que de Vogue y hasta en la maquetación han elegido una tipografía distinta. Y la chica esta que va a hacer una exposición retocando fotos del histórico de Vogue España se lo deberían haber ahorrado, que no los destrozen y me los envíen a mí que ya me gustaría tener todos esos números por el morro y sobre todo uno del 2003 con Seymour y otro del 2002 con Emmanuelle Seigner en portada y un edito magnífico de Eugenia Silva por Kutner.

Y Vanity Fair viene apoteósico, con Lourdes Garzón mi opinión es muy irregular pero poco a poco está consiguiendo que la revista adquiera identidad. Hay mucha producción propia con temas que interesan por la carnaza que tienen pero le falta relleno, es decir, publicidad. Lo he hablado alguna vez pero es inpensable que una revista de Conde Nast tenga tan poca publicidad, hasta llegar al índice hay tres campañas y encima de segunda; a ver si ahora que progresa mejoran en ese tema. Y de AD no digo nada porque no lo he comprado pero estará como siempre muy bien.

miércoles 18 de marzo de 2009

Ya es primavera ...

y ni siquiera hace falta que lo diga el Corte Inglés (¿quién es la modeli de la campaña?). Como estamos a vísperas de un puentazo (al menos donde yo vivo) no os quería dejar sin nada y como no me voy a poner a escribir un tochazo, os voy a hacer un post un poco chapuecero y os dejo unos vídeos que son muy socorridos cuando uno no tiene tiempo. Son un par de vídeos con algunos de mis momentos preferidos de Mujeres al borde de un ataque de nervios, que está puesta enterita en Youtube para el que la quiera ver.

La ví el domingo por la noche después de ver en TVE Volver hasta las tantas y luego el corto de La concejala antropófaga, el domingo tuve una comida de esas largas en las que uno se toma finalmente el café a las siete o las ocho y no le entra el sueño hasta las tres de la madrugada. Alguna gente dice que Almodóvar después de Átame perdió la chicha pero viendo el domingo Volver yo creo que no tienen fundamento esas afirmaciones. Me gustó mucho más que la última vez que la ví (en el estreno del 2006) y envejece muy bien, mientras que el corto con la Machi no me va porque yo a Carmen no me la creo de nunca y no le veo esa vis cómica que le ponen todos, me parece ridícula siempre. Además el corto es en general muy ordinario, está claramente inspirado en Mujeres ... (el gazpacho, la dormida, los sueños eróticos o el ambiente) pero no tiene esa mezcla de vulgaridad, refinamiento, comedia, surrealisto, tragedia, ..., que hacen de Mujeres una de esas comedias básicas. Esa especie de Pepa de los años 90 como concejala drogadicta-bestia sexual interpretada por la Machi se me hace horrenda porque es ordinaria sin más ya que detesto a Carmen y también a Blanca Portillo (ahí si le doy la razón a Popy B); solo me gusta la parte en la que Machi dice algo relacionado con la pederastía porque era una mención muy burra para los tiempos que corren, muy irreverente y recordaba al Almodóvar del principio. De Los abrazos rotos y las críticas a favor o en contra no voy a opinar; he leído varias cosas y hay gente que la pone a parir y otros la alaban muchísimo pero en general se coincide con el buen hacer de los actores, sobre todo de Penélope y Homar pero no comparto lo de la Portillo (por lo dicho antes). Solo que si lo que dice Almodóvar de que hay mucho homenaje al noir y las menciones de Huston son reales merece la pena gastarse los 7 €. Y los detalles de los decorados siempre han interesado desde Los abrazos rotos hasta Pepi, Luci y Bom, en Mujeres también hay detalles fascinantes porque en la mesita de centro del ático de la Maura sale el primer número de Marie Claire España.


Y ahora ya sí que os voy a dejar con un par de fragmentos que me apasionan, sobre todo por Carmen, Julieta (un buen papel para la Serrano ya, por favor) y María Barranco, el momentazo
de Chus como portera, Loles como recepcionista, ..., porque esta película es un no parar de buenos actores y diálogos tronchantes. Las conversaciones por teléfono entre Pepa (Maura) y Lucia (Julieta) no pueden ser más bestiales, esa mala leche y mala educación de la Serrano en contraste con su imagen de mujer anclada en los años 60 americanos es total. Esa imagen de Julieta en la segunda conversación cuando queda con Pepa para hablar sobre Iván (Fernando Guillén) forma parte de mi memoria para siempre; ese fondo con esas cortinas fabulosas, el pichi, el pelo ... está guapísima y lo sigue siendo. Ese plano de Julieta (me parece que lo tiene Sr Q en su blog) es uno de los planos mejor conseguidos de la peli, junto al del desmayo de la Maura durante el doblaje de esa escena de la inmensa Joan Crawford en Johnny Guitar o los tacones de la Maura durante la espera en su casa. Hay que reconocer que el papel de Carmen es bestial, el de María igual y más por la referencia a Blanca Sánchez (la que conectó a Vijande con las Costus), pero el de Julieta no puede ser más bueno porque tiene mucho de surrealista y también de dramático. Esa mujer enajenada perdida que quiere matar al hombre que le ha amargado la vida, que está anclada en los 60 porque no acepta que se ha ido su hombre, que las carnes se le cuelgan, las arrugas ya han llegado, ... Casi prefería que le hubiesen concedido el Goya a Julieta en vez de a la Barranco o si no que le den uno de honor que los homenajes en vida son de lo mejor, y Julieta ya tiene setenta y algo. Es imprescindible ella por el final y porque la escena del cabreo del principio cuando se está maquillando es bestial, me encanta ver a las mujeres maquillándose con su rouge, su colorete, el eye liner, ... Los cuadros con las mariposas disecadas y ese vestido a lo Emilio Pucci en su buena época hacen que Julieta parezca una invitada a una fiesta en una casa de vacaciones de Barbara Paley y se está acicalando para que Slim Aarons le haga una foto por poner un ejemplo. También tenéis una macedonia con fotos que no tienen ninguna relación pero que las veo y me sugieren primavera y buen tiempo, que con este invierno de frío continuo se agradece el anticiclón que tenemos. Os las pongo para compensar que voy acelerado y también porque las he descubierto en una carpeta del ordenador haciendo orden y limpieza, las carpetas de imágenes que tengo en mi ordenador son puro síndrome de Diógenes.